La Profecía chicharrera

Se dice en Tenerife que por Enero
el Alisio siempre vuelve a casa,
y que cuando desciende por las cumbres de Anaga
susurra una profecía a oídos de los chicharreros:
En febrero, será en febrero cuando mueran las penas.
El pueblo debe prepararse para la buena nueva;
Debe vestirse con sus ropas de gala
Y de mil colores la carita pintada Sigue leyendo