…Y haré una preciosa diadema

Pasearé respirando el invernal hedor de la calzada.
Visitaré todos los bares de la avenida.
Pensaré en ti, supongo, en todo momento
y amordazaré mi pensamiento con los restos
de, quién sabe, quizá una botella
o esa botella y unos labios cualquiera.
Y en vez de su bonito rostro
imaginaré una sombra con los rasgos de tu cara.
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