Rumiar Ideas

Rumiar ideas:

Dícese del acto por el que cual el pobre desgraciado que no puede parar de pensar insiste en darle vueltas una y otra vez a un pensamiento que no es capaz de abandonar, pero que tampoco consigue escupir con palabras, de manera coherente.

De ahí lo de rumiar, porque la concreción lograda no deja de ser una pasta machacada una y mil veces, por la dentadura neuronal, compacta e indistinguible en sus partes. Una masa gramatical que se repite una y otra y otra y otra y otra vez en el pensamiento. Y ¡por Dios! que salga de una jodida vez de mi cabeza. Quiero tragar, está bien ya de tanto rumiar. Tragar o vomitar. Poder deglutirlo todo, la bilis y las ideas, y mostrarlo al mundo.

Y que alguien le busque significado al pensamiento.

Si lo tiene.

Y que alguien me dé las respuestas de una vez a las dudas que se me atragantan.

Si las hay.